Sabor dulce, muy dulce. Eso es lo que tengo al finalizar este fin de semana.
Primera prueba con mi nuevo club, Canal Isabel II. En un hotelito a las afueras de Gijón estuvimos todos muy a gusto. Las chicas: Nuri, Ana, Pili, Marina, Zuri, Guiomar y yo. Los Chicos: Antonio, Alejandro, Miguel, Alberto y el Presi.
El sábado por la mañana una vuelta en bici por Gijón para conocer el circuito, comida ligera y a disputar la Copa del Rey.
Último equipo en salir y favorito a priori.
Una buena natación nos hace que recortemos un minuto al equipo anterior, transición y nos compenetramos para seguir sacando ventaja a los equipos perseguidores. Pasan las vueltas, cada vez tenemos más distancia y nos bajamos a correr sabiendo que si mantenemos el ritmo seremos un año más ganadoras. Pero el alto ritmo que imponemos nos hace sacar más diferencia y llegar a meta sabiendo que la Copa es nuestra. Una victoria que nos sabe a gloria.
Habiendo hecho bien los deberes, pienso ya en el Campeonato de España de Acuatlón. Una buena recuperación con un rato de bici suave, meter las piernas en el agua fría de la playa y unos estiramientos, es lo que hago para afrontar con las máximas expectativas la prueba de mañana.
Duermo mucho, me levanto con energía recuperada y ganas de dar guerra a mis rivales.
Un buen calentamiento y ya es la hora.
Salida rápida, Zuri se pone en cabeza e impone un fuerte ritmo. Helena le sigue y por detrás a unos metros Fani y yo intentamos que no se nos escapen. Lo conseguimos y llegamos a la transición juntas. Rápida transición pero no consigo ponerme el gorro, pierdo unos segundos que me impiden que me vaya en solitario en la natación. Consigo ponérmelo y me meto en el agua en cabeza. A mis pies Fani. El oleaje me impide ver las boyas y me siento perdida en el mar. Nunca me ha pasado pero consigo encarar la última boya primera. Veo a mi derecha a Zuri y sigue a mis pies Fani. Me despisto y voy hacia donde no debo, miro al lado y veo que mis dos compañeras en el mar van hacia otro lado. Las sigo y me pongo a sus pies. Salgo detrás de ellas pero hago una transición más rápida y salgo a correr primera. Lo doy todo por irme y lo consigo.
Miro adelante y pienso en ir a más. Las llevo a unos metros, me quema la garganta, síntoma del ácido láctico. Pero no importa, ya siento que si no decaigo es mío el Campeonato. Veo la meta y ¡sí!, vuelvo a ganar el Campeonato de España de Acuatlón después de tres años.
Solo faltaba mi familia y él junto a mí para ser un fin de semana completo.
Ilusiones y fuerzas renovadas para seguir mirando hacia delante.
Gracias a todos los que me disteis vuestro calor desde donde estuvierais.